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Gala Premios Max 2025

Gala de entrega de premios Max 2025

27

junio

"Tiempos vivos", el lema de los XXVIII Premios Max

En el teatro hay muchos tipos de tiempo. No hay un tiempo único: hay presente, pasado y futuro, hay un tiempo distópico, un tiempo irreal…

Cada bloque ha estado ligado a cómo se transfigura el tiempo en la danza, en la música, en la palabra. Hemos querido abordar las diferentes perspectivas de este concepto entre las diversas disciplinas y áreas que tiene nuestro trabajo: la vinculación entre tiempo y espacio, tiempo y movimiento, tiempo y voz… El tener un elenco de edades muy distintas ha sido otra forma de subrayar esa idea: que el tiempo es mutable y también cambia.       La gala fue transmitida al completo por RTVE y se puede disfrutar a través de RTVE Play:

"Resulta indescriptible las sensaciones de los días previos, los nervios y la euforia contenida en todos los cuerpos participantes. El vértigo de una alfombra roja, de todos los ojos expectantes, de los últimos minutos antes de comenzar. "

Ana Maestrojuán / Directora

"Y ahora a contar la historia, a contar estos Tiempos Vivos que poco a poco se iban acercando. Natalia, Ane, Ohier, Joli, Ana, Ángel, Miguel, Núria, María, Marta y Javier, un viaje cronológico por la escena navarra, una evolución de edad y de estilos, una entrega y diversión inolvidable."

Ana Maestrojuán / Directora

"Decidir equipos. ¿Cómo no rodearme de la gente que quiero y trabajo habitualmente? ¿Cómo no estar acompañada del talento con el que me rodeo habitualmente? "

Ana Maestrojuán / Directora

"Es indescriptible la sensación de vértigo que sentí. Tal vez por ser un reto, tal vez por situarme en un lugar desconocido para mí o, tal vez, por suponer un deseo cumplido."

Ana Maestrojuán / Directora

En prensa

Prensa escrita + -

  • ‘Afanador’ triunfa en una gala de los Max en rojo y destacada presencia navarra. Diario de Noticias, 17 de junio de 2025.

Televisión + -

Radio + -
Medios especializados + -

Ya han pasado unos meses desde que recibí una llamada que revolucionaría mi vida. Esa llamada en la que Rubén me lanzaba el reto de dirigir la gala de los Premios Max en Pamplona, en el teatro Gayarre. Es indescriptible la sensación de vértigo que sentí. Tal vez por ser un reto, tal vez por situarme en un lugar desconocido para mí o, tal vez, por suponer un deseo cumplido. Todavía ni se sabía dónde se iba a celebrar la gala este año y ni, mucho menos, quién la iba a dirigir. Llamé a Ángel, mi socio, llamé a Grego directora de Gayarre y llamé a Alfredo, compañero y amigo, con la ilusa esperanza de que decidieran por mí. La respuesta estaba en mi mano, únicamente en mi mano. Josemi me dijo que adelante, que él iba a estar ahí para sostenerme y ayudarme, pero que debía decidir yo. Tras una noche infernal todo se veía diferente. Todo se inclinaba hacia el sí, pero debía estar David en el equipo, si no, era inviable. David pensó que era una broma, que no podía ser y que le vacilaba… pero no había nada más serio. Llamé a Rubén con un sí en la cartuchera y de ahí… al viaje. Ese fin de semana estuve en Barcelona y fue un lugar de oxigenación. Maider e Íñigo me alentaron con sus palabras, Grego con un adelante, Ángel con esto tú lo sabes hacer y Alfredo con su: viva el surf de la vida. Y de ahí, al vacío. Estructurar, pensar, decidir y conocer a Esther. Esther es faro y guía, es cordura y eficacia, es amor y calma. Exponer las ideas ante un tribunal de grandes mentes como Jon, Borja, Itziar, Luis y todos aquellos y aquellas que con mano delicada han estado supervisando mi trabajo, nuestro trabajo.

Siguiente paso; decidir equipos. ¿Cómo no rodearme de la gente que quiero y trabajo habitualmente? ¿Cómo no estar acompañada del talento con el que me rodeo habitualmente? Ahí Edurne y Gorka, como fieles compañeros han estado aportando, modificando y buscando la excelencia bajo unas indicaciones tan certeras como, a veces, confusas. Hemos creado, hemos tejido una idea sumando las partes con cariño y exigencia. A este trabajo hay que sumar a Ikerne, pieza indiscutible e indescriptible dentro de este damero acharolado y brillante. Rut, en la recta final del proceso entendió, adaptó y surfeó como nadie olas a veces complejas, a veces amables, con delicada sensibilidad y certero ojo.

Y ahora a contar la historia, a contar estos Tiempos Vivos que poco a poco se iban acercando. Natalia, Ane, Ohier, Joli, Ana, Ángel, Miguel, Núria, María, Marta y Javier, un viaje cronológico por la escena navarra, una evolución de edad y de estilos, una entrega y diversión inolvidable.
Aurora daba paso una fiesta, a una celebración en la que Duguna recogía el testigo, La Faktoria ponía el movimiento, La Banda su magia, Raquel y Jesús el alma, Gorka su casa, Juan y Saudade su elegancia y Claudia, su Tara.

Entrevistas, medios, un vendaval de información anunciaban que el viaje estaba llegando a su fin y yo, disfrutando del trayecto (no sin quebraderos de cabeza, inconvenientes y mucha, mucha, mucha ansiedad).

Y llega la semana previa, el desembarco de Álvaro, Alejandro, Ana, David y Gema, Gustavo y su equipo; señoras y señores, esto va en serio.

Creo que es en ese justo momento cuando me doy cuenta de dónde estoy, de la envergadura del proyecto, de la verdadera de responsabilidad… y he de reconocer que me gusta.

En la rueda de prensa tomo tierra, soy consciente de que hemos construido un espectáculo compacto y solvente, una pieza bella y elegante y que hubiera sido imposible, repito, imposible, sin los equipos humanos. Esto va de trabajo de equipo, de entender que las individualidades se diluyen en un lugar común.

Resulta indescriptible las sensaciones de los días previos, los nervios y la euforia contenida en todos los cuerpos participantes. El vértigo de una alfombra roja, de todos los ojos expectantes, de los últimos minutos antes de comenzar.

Sentada en el patio de butacas, rodeada de familia, con Martín y su corbata roja, y flanqueada por desconocidos me fundí en la butaca, me diluí en dos horas de belleza y emoción. Quería desaparecer, disolverme en el aire, pero la euforia me llevó a salir con todos, con todas, descalza a un escenario rodeada de mi gente.

Ya han pasado unos meses desde que recibí una llamada que revolucionaría mi vida y creo que tomé la decisión adecuada. Me siento satisfecha, me siento bien.

Ana Maestrojuán.

Directora.